Lucía veía cada mañana la bici roja brillante en la vitrina de la tienda. Costaba 120 monedas y ella solo tenía 8.
Su mamá le dijo: 'Lucía, si guardas 10 monedas cada semana, en 12 semanas será tuya'. Le dio un frasco con una etiqueta: META BICI.
Cada domingo, Lucía metía sus 10 monedas. Algunas semanas era difícil: vio dulces, calcomanías, un yo-yo... pero recordaba la bici.
A la semana 12, Lucía entró en la tienda con su frasco lleno. Salió pedaleando feliz. Aprendió que un sueño + un plan = realidad.