Sofía recibía su mesada y el viernes ya no tenía nada. ¿A dónde se iba todo?
Su papá le regaló 3 frascos: AHORRAR, GASTAR, COMPARTIR. Cada lunes dividía su dinero entre los tres.
Al final del mes ya tenía ahorros para una meta, dinero para sus gustitos y unas monedas para donar a un refugio de perritos.
Sofía aprendió que organizar no es aburrido: es lo que hace posible todo lo divertido.